La palabra es súbita y es un dios que tiembla.
Guillaume Apollinaire (1880-1918)
La palabra es súbita y es un dios que tiembla.
Guillaume Apollinaire (1880-1918)
No es el crítico el que cuenta, no el hombre que señala cómo tropieza el hombre fuerte, o dónde el autor de los actos debió haberlo hecho mejor. El crédito pertenece al hombre que está realmente en la arena, cuyo rostro está desfigurado por el polvo y el sudor y la sangre, que se esfuerza valientemente, quien yerra, que se queda corto una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y deficiencia…
Theodore Roosevelt, Jr. (1858-1919)
Sabes, siempre pensé qué el gángster y el artista eran iguales a los ojos de las masas. Ellos son admirados y adorados cómo héroes, pero siempre está presente el deseo subyacente de verlos destruidos cuando alcanzan la cima de la fama.
Jim Thompson (1906-1977)
Los asesinos, guión de la película de Stanley Kubrik
Escribir es humano; editar, divino.
Stephen King (1947)
On Writing: a memoir of the craft
La literatura se parece mucho a las peleas de los samuráis, pero un samurái no pelea contra otro samurái; pelea contra un monstruo. Generalmente sabe, además, que va a ser derrotado. Tiene el valor sabiendo previamente que va a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura.
Roberto Bolaño (1953–2003)