Las herramientas para un nuevo país

Analistas publican libro “El Salvador en Construcción”, el cual aborda los principales temas en los que el país necesita priorizar para encaminarse al desarrollo en todo nivel.

Rafael Mendoza
El Diario de Hoy | Jueves 22 de junio, 2017

Escribir un libro en El Salvador es una hazaña. Más aún cuando se trata de temas áridos y espinosos. Duros. Para ponerle nombre: política, economía e inseguridad.

La tarea es más grande si se trata de brindar las claves para llevar a buen puerto el barco estatal o, al menos, estabilizarlo.

Con este propósito nació “El Salvador en Construcción”, un libro que aporta herramientas para abordar los más espinosos enfoques de la vida política y nacional, que a la vez se plantean como los más decisivos.

La economista Carolina Ávalos, coordinadora de esta publicación en la que varios expertos han intervenido desde su experiencia, explicó que el libro busca fomentar un debate que lleve a una transformación política nacional.

“La iniciativa de escribir este libro nació de la constatación que sentimos todos los que hemos contribuido a su realización y que creemos es compartida por un número cada vez mayor de salvadoreños: la convicción de que nuestro país se encuentra en un impasse que exige una profunda renovación política”, detalló.

Con tiempo robado y en medio de sus actividades profesionales, los autores han abordado ad honorem aspectos relacionados con la política, la economía, la cultura y lo social. Incluso hasta aspectos filosóficos.

Ávalos señaló que el libro parte del fenómeno de la violencia como freno para el desarrollo. ¿Qué está detrás de la violencia?, se pregunta. “La falta de oportunidades para todos”.

“El Salvador en Construcción” es un abanico que describe los principales aspectos que tienen al estado salvadoreño contra la espada y la pared. Por ejemplo, hay un apartado que habla de la continuidad y transformación de la economía, escrito por el expresidente del Banco Central de Reserva, Carlos Acevedo.

Otro aspecto en el de las políticas sociales. Ávalos aborda el tema junto con la también economista Carmen Aída Lazo. Y, más adelante, la cultura como eje olvidado del desarrollo, expuesto por el periodista y escritor Jorge Ávalos.

En este libro también hay visiones desde afuera, como la que aporta Pedro Caldentey, catedrático de la Universidad Loyola Andalucía, España, quien aborda el tema de la integración centroamericana.

En la introducción de este trabajo analítico, Ávalos llama a los conciudadanos a la reflexión, pero también al compromiso y a la participación en la política nacional.

“Hemos intentado con este libro contribuir a ambos propósitos, con la convicción de que la riqueza del debate es lo que posibilitará una transformación real en beneficio de todos”, concluye.

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El libro, patrocinado por la cooperación española, será presentado el jueves 22 de junio, 2017, a la 5:00 de la tarde en el Centro Cultural de España.

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Aparten su butaca, que se viene el teatro a Tegucigalpa este 2014

Postal I Muestra CA de TeatroCinco obras de cinco países de la región enriquecerán a Tegucigalpa durante la I Muestra Centroamericana de Teatro “Memorias de Centroamérica”.

Claudia Nieto Anderson | Presencia Universitaria
Miércoles 1 de octubre, 2014

Un estudio realizado a nivel latinoamericano y publicado recientemente en este periódico reflejó números que asombraron a muchos: el 84 % de la población hondureña nunca ha visitado el teatro. No el Teatro Nacional Manuel Bonilla de Tegucigalpa o el José Francisco Saybe de San Pedro Sula, sino cualquier teatro.

En medio de esta realidad, Teatro Memorias presenta en el mes de octubre la I Muestra Centroamericana de Teatro “Memorias de Centroamérica” con cinco fines de semana de presentaciones traídas desde El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Honduras, con el objetivo de enriquecer a la capital con presentaciones teatrales de toda la región.

“Esto siempre es un anhelo de los teatristas: generar redes, intercambios, encuentros entre los teatreros. Es decir, lo primero que hace una persona de teatro es unirse a otras para gestar un grupo, después quieren tener una sala de teatro y luego hacer presentaciones y montar obras. Después, como el paso lógico, es tener encuentros con otros colegas”, explica Tito Ochoa, director de Teatro Memorias, “es como el tránsito natural de un proceso de creación teatral”.

Desde El Salvador para Tegucigalpa

La muestra dará inicio el jueves dos de octubre con una presentación netamente salvadoreña, desde el autor de la obra, hasta su director y la actriz. Así, Roberto Salomón ha montado Ángel de la Guarda con la actuación de Naara Salomón en el monólogo sobre el incesto de Jorge Ávalos.

Desde la crítica en la prensa salvadoreña hay una invitación: “El Ángel de la Guarda no impacta por una desmedida emotividad, no apela al melodrama para movernos de la butaca. Hace todo lo contrario. Suaviza, matiza, nos habla al oído y nos mantiene inmóviles, nos cuenta uno de los grandes secretos de nuestra propia sociedad. Y nos lo cuenta de manera casi lúdica, sin espasmos. Y nos lo cuenta, también, en secreto”. (Carlos Dada, El Faro).

Octubre teatral

Inma López, productora de la muestra, explica las siguientes presentaciones. Dios es máquina es la propuesta guatemalteca para la segunda semana. “De Guatemala nos viene una obra original de Woody Allen, que uno pensaría que de Guatemala vendría algo más tradicional; pero no, viene un show de nueve personas y con música en vivo”, acota López.

Para la tercera semana será el turno de Teatro Memorias con Tengamos el sexo en paz, una obra de los dramaturgos italianos Darío Fo y Franca Rame; que será seguida por Marx ha vuelto, un montaje nicaragüense que ha estado en Costa Rica, Argentina, Chile y Uruguay. Finalizará la muestra con Blanco y Negro, la puesta en escena de una comedia en vivo (stand up comedy) desde Costa Rica.

“Es una propuesta muy variada, de obras muy profesionales, porque eso sí lo hemos tomado en cuenta, que las personas que vengan tengan su trayectoria, que los espectáculos también tengan una trayectoria, que se hayan presentado bastante”, asegura López.
Con una inusitada agenda teatral, el mes de octubre será para el recuerdo, uno de esos para guardar en la memoria, tanto para el público nacional como para los productores de la muestra.

 


Nieto Anderson, Claudia. “Aparten su butaca, que se viene el teatro”. Presencia Universitaria, Tegucigalpa, Honduras, miércoles 1 de octubre, 2014.

Honduras, 2014: Inicia Muestra Centroamericana de Teatro

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El evento se desarrollará durante todo octubre como parte del proyecto La Casa del Teatro Memorias en Acción.

Samaí Torres | El Heraldo
Octubre 1, 2014

A casi dos años de haber inaugurado su sala de teatro, el Teatro Memorias tiene la mira en proyectos cada vez más grandes, es por ello que hoy inicia la I Muestra Centroamericana de Teatro “Memorias de Centroamérica”, que tendrá en escena a grupos de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y, por supuesto, Honduras.

La muestra forma parte del proyecto que Memorias puso en marcha a inicios de este año, llamado La Casa del Teatro Memorias en Acción, que fue precedido en 2013 por Teatro para Todas las Edades, con el que se dio por iniciada la actividad de la Casa del Teatro Memorias.

Del 2 al 1 de noviembre, los capitalinos podrán disfrutar de una variada oferta teatral centroamericana con grupos de reconocida trayectoria. El objetivo de esta actividad es que Tegucigalpa sea vista por los grupos de afuera como un lugar donde vale la pena presentarse, ya que como expresó el director del Teatro Memorias, Tito Ochoa, “la plaza de Honduras como un espacio para el teatro no es muy atractiva para la gente, porque hemos estado invisibilizados en términos de cultura… La imagen que presentamos de Honduras es la de un país violento, pero también hay una actividad cultural y eso es importante resaltarlo, que la gente conozca lo que estamos haciendo”.

La I Muestra Centroamericana de Teatro es patrocinada por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude), El Heraldo, el distrito hotelero Plaza San Martín, Acracia Films y Prografip.

Inauguración

La I Muestra Centroamericana de Teatro será inaugurada este jueves a las 7:00 de la noche con el monólogo Ángel de la guarda, interpretado por Naara Salomón y dirigida por su esposo Roberto Salomón, quien es el director artístico del Teatro Luis Poma, de El Salvador. El monólogo es de Jorge Ávalos y con él se presentaron en un festival de Argentina.

“Aunque trata sobre el incesto”, expresó Inma López, de Teatro Memorias, “Ángel de la guarda es un drama muy tierno”. La obra estará en escena el 2, 3 y 4 de octubre.

Guatemala será representada por el Teatro Lux con la obra Dios es máquina, una historia escrita por Woody Allen y dirigida por Daneri Gudiel; “esta es una comedia muy divertida que juega con diferentes tiempos: la época de los griegos y la época actual”, señaló Inma. El elenco está conformado por nueve actores y estará en cartelera el 9, 10 y 11 de octubre a las 7:00 PM.

La tercera semana de la muestra es el turno de Honduras, con la presentación del monólogo Tengamos el sexo en paz, con la actuación de Inma López, y la dirección de Tito Ochoa. La presentación aborda diversos temas relacionados con la sexualidad. Este monólogo fue estrenado por Teatro Memorias a mediados de julio de este año y tuvo muy buena acogida por parte del público. Las fechas de presentación son el 16, 17 y 18.

El 23, 24 y 25 se presentará en las tablas de la Casa del Teatro Memorias el Teatro de los Sinvergüenzas, de Nicaragua, con la obra Marx ha vuelto, con la actuación y dirección de Leandro Sánchez. Con esta obra, el actor se ha presentado en casi toda Centroamérica, en Chile, Uruguay y Argentina, “es un monólogo muy exitoso porque tiene la particularidad de contar la vida íntima de Marx”, señaló Inma López.

Costa Rica es el país que cerrará la muestra, con presentaciones el 30 y 31 de octubre y el 1 de noviembre. Alitos Sánchez y El Pik, de FiFaFo, harán reír al público con su Stand Up Comedy; “la propuesta de ellos es interesante, ya que el Stand Up Comedy no se ha visto aquí en Honduras y esta es una buena oportunidad para el público de apreciar este género que inició en Estados Unidos”. El show de los comediantes se titula Blanco y negro.

Además de las presentaciones teatrales, los actores compartirán con el público los sábados a las 3:00 PM, “vamos a tener la hora del café, donde invitaremos a la gente a tomar café y a compartir con los actores en un conversatorio para que nos platiquen sobre sus trabajos”, dijo López.


Torres, Samaí. “Honduras, 2014: Inicia Primera Muestra Centroamericana de Teatro” (noticia). El Heraldo, Tegucigalpa, Honduras, miércoles 1 de octubre, 2014.

El teatro, una herramienta para la hermandad continental

Ángel de la GuardaPositivo balance del Festival Latinoamericano de Teatro de Argentina 2014. Organizado por el Teatro Nacional Cervantes, el encuentro reunió espectáculos de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela.

Jorge Dubatti / Tiempo Argentino
Septiembre 14 de 2014

Sin duda, el Festival Latinoamericano de Teatro, realizado por el Teatro Nacional Cervantes del 27 de agosto al 7 de septiembre pasados, figurará entre los acontecimientos más relevantes de las artes escénicas argentinas en el resumen de la temporada 2014. Durante dos semanas, a sala llena, el Festival promovió el encuentro de los espectadores locales con una selección de lo mejor del teatro del continente, doce espectáculos de primer nivel y poéticas diversas provenientes de nueve países: Uruguay (La esencia, por la Murga La Trasnochada, y Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en El Caribe, de Santiago Sanguinetti); El Salvador (Ángel de la Guarda de Jorge Ávalos); México (Conferencia sobre la lluvia, de Juan Villoro, y Otro día de fiesta de Marco Pétriz); Guatemala (El charlatán de Rodolfo de León); Chile (El Señor Galíndez, de Eduardo “Tato” Pavlovsky, en versión del joven director Antonio Altamirano, y Otelo, por la Compañía Viajeinmóvil); Venezuela (Lírica de Gustavo Ott); Colombia (Ricardo III, por el director César Castaño); Ecuador (Instrucciones para abrazar el aire de Arístides Vargas); y Bolivia (Hamlet de los Andes, dirección de Diego Aramburo y Teatro de los Andes).

El domingo 7, en el cierre del Festival, en una mesa redonda coordinada por Natacha Koss y Pablo Mascareño, un destacado grupo de investigadores, artistas y críticos integrado por Marita Foix, María Fukelman, Nara Mansur, Lola Proaño, Jimena Trombetta, Juano Villafañe y Jorge Eines (quien, en viaje de regreso a España, dejó sus observaciones por escrito) concretó un lúcido balance de lo visto y oído a lo largo de las funciones teatrales. También participó en el debate Gabriel Cosoy, coordinador general del Festival Latinoamericano. Ofrecemos a continuación una síntesis de esa mesa.

Juano Villafañe destacó el Festival como ratificación de la existencia de una realidad y un espíritu de Latinoamérica, retomando la expresión de José Martí: “No hay letras, que son expresión, hasta que no hay esencia que expresar en ellas. Ni habrá literatura hispanoamericana hasta que no haya Hispanoamérica” (Cuaderno de apuntes, 1881, Obras Completas, La Habana, tomo XXI). Señaló que las doce obras habían permitido, simultáneamente, pensar “una cartografía de la totalidad latinoamericana y de las pequeñas parcelas, cada una con su singularidad”. Puso el acento en la riqueza, variedad y complejidad de lenguajes de las obras, y en la función que históricamente cumple el teatro en la unidad cultural latinoamericana.

Nara Mansur, dramaturga e investigadora cubana radicada en Buenos Aires, observó que en realidad no hay uno sino “muchos teatros latinoamericanos”, pero que lo latinoamericano se unifica provechosamente como “política cultural”. Definió lo latinoamericano en el teatro como un proceso de investigación y entrenamiento, con una mirada y compromiso muy fuertes sobre la realidad política y social. Para Mansur, el Festival significó para los espectadores porteños el desafío y la aventura de tomar contacto con un teatro muy diferente al de Buenos Aires. “El porteño es un teatro que se piensa diferente al latinoamericano”, y agregó: “Latinoamérica ve a la Argentina como la Argentina ve a Europa”. Según Mansur, lo latinoamericano propone permanentemente repensar la responsabilidad del artista, sin temor a lo pedagógico. “El Festival activó eso: cómo la realidad nos constituye en artistas”.

Lola Proaño, investigadora ecuatoriana que vive en la Argentina, recorrió los doce espectáculos y reveló una constante presente en todos ellos: la representación de la violencia. “El conflicto entre dos familias a partir de un asesinato, en Lírica; el incesto y el abuso familiar, en Ángel de la Guarda; la metáfora de la tortura en El Señor Galíndez para pensar el Chile anterior a la presidenta Bachelet; el recurso a la reescritura de las tragedias de Shakespeare en Colombia, Bolivia y Chile; la caída de las utopías en la revolución caribeña representada por el uruguayo Sanguinetti; las desapariciones y asesinatos en la dictadura, en el teatro de Arístides Vargas”.

En una línea de lectura complementaria, Marita Foix habló de la impronta de lo social y lo político en la selección de espectáculos. Por su parte, Jimena Trombetta habló de otra constante observada en las obras: el jaque a los roles de autoridad, la crítica a la autoridad, las jerarquías y las representaciones del poder.

Jorge Eines se detuvo en dos creaciones para analizarlas minuciosamente. Sobre El Señor Galíndez, por el Teatro Amplio de Chile, escribió: “El Teatro Amplio no reduce los conflictos. Los sostiene. No describe. Escribe más con la palabra que los cuerpos, pero están presentes. Deja huella. ¿Qué? La trágica facilidad con que la gente normal se puede convertir en verdugo. La estética de la ambigüedad, aunque revelemos su ética. La marca de Tato, menos visible que en el Galíndez de Jaime Kogan de hace 40 años, pero igual de reveladora y de teatral, en el mejor sentido. La memoria de Chile y la reinvención de la dramaturgia para hacer honor a la memoria.” Sobre Lírica, por el Teatro San Martín, de Caracas, señaló: “Desde lo social recibimos una historia muy potente. La fuerza de lo acaecido en la realidad y la tarea de recuperarlo como narrativa se merecían un equilibrio mayor entre la palabra y la acción. La información se recibe más que nada en los contenidos verbales y las acciones descriptivas que organizan los conflictos. El signo escénico es más que nada signo verbal. Aun así, el esfuerzo de los actores para implicarse hace factible sostener con dignidad su recorrido.”

María Fukelman, por su parte, celebró la relación de este encuentro con el proyecto político de hermandad latinoamericana afianzado por los distintos países en el siglo XXI. Destacó la importancia de la gestión político-cultural, así como su valor en la visibilización de la actividad artística.

Finalmente, Gabriel Cosoy puso en primer plano dos aspectos: que los elencos del Festival salían en gira por las provincias en las próximas semanas, integrados al Circuito Nacional de Teatro, que cubre prácticamente todo el país; que el Festival del Cervantes y el Circuito Nacional venían a generar un nuevo diálogo. “Queremos romper”, afirmó, “con lo que el investigador José Luis Valenzuela llama ‘diálogo de espaldas’: los provincianos que dialogan con la espalda de los porteños, los porteños que dialogan con la espalda de los norteamericanos y los europeos.”

El Festival Latinoamericano de Teatro ha sido, fundamentalmente, un gran espacio de diálogo. Esperamos que en 2016 –ya que su realización será bianual– regrese con toda la fuerza de su misión.

 


Dubatti, Jorge. “El teatro, una herramienta para la hermandad continental”. Tiempo Argentino, Buenos Aires, domingo 14 de septiembre, 2014.

Teatro en el mundo: San Salvador

Una entrevista exclusiva con Roberto Poma, director de Ángel de la Guarda, la obra salvadoreña que se presentó este 2014 en varios festivales de teatro de Argentina.

Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral

En la República de El Salvador no existe una fuerte cultura teatral y la que existe está centralizada en su ciudad capital. Por lo tanto, podemos encontrar muy pocas salas dedicadas al teatro. Entre las oficiales encontramos al Teatro Nacional de San Salvador que está ubicado en el centro histórico de la ciudad capital. Por un terremoto en 2001 sufrió daños graves y en 2008 fue puesto en valor; hoy cuenta con capacidad para 650 personas.

También se encuentra el Teatro Nacional de San Miguel Francisco Gavidia, sala centenaria con capacidad para 450 espectadores, que actualmente es administrada por la Dirección Nacional de Artes, de la Secretaría de Cultura de la Presidencia. El Teatro Presidente ubicado en la Zona Rosa de San Salvador es del año 1971 y consta de 1,400 asientos; actualmente está dedicado más a espectáculos musicales, recitales, ballets y opera. El Teatro Santa Ana de la ciudad salvadoreña de Santa Ana es también centenario. Desde de 2010 es administrado por la Secretaría de Cultura de El Salvador y cuenta con capacidad para 800 asistentes. Su programación está dedicada a conciertos, recitales y espectáculos de ballet.

El único teatro privado que funciona únicamente como sala teatral es el prestigioso Teatro Luis Poma, y está ubicado en la ciudad de San Salvador, en el interior del centro comercial Metrocentro, propiedad del Grupo Roble. El Teatro Luis Poma cuenta con capacidad para 230 espectadores y desde su primera función, realizada el 11 de junio de 2003, el director artístico es Roberto Salomón. Originalmente la sala fue creada para conferencias y con una estructura de abanico; con el correr de los años, fue surgiendo Metrocentro hasta llegar a donde se encontraba la vieja sala de la compañía de electricidad de San Salvador. Ante la disyuntiva de mantener la sala o destruirla para crear locales comerciales, Ricardo Poma, Presidente del Grupo Roble, optó por reabrir dicho espacio para el montaje de obras teatrales y le confió la dirección artística a Roberto Salomón.

Salomón es salvadoreño, dejó su país para formarse en los Estados Unidos; luego de terminar sus estudios sobre historia del arte y teatro, volvió a su patria para hacerse cargo del Bachillerato en Artes que implementaba el Ministerio de Educación. Su obsesión fue trabajar siempre por crear una cultura teatral en su tierra. Al respecto ha dicho: “ha habido lo que podríamos llamar ‘flores en el desierto’; mi afán ha sido siempre crear un terreno fértil para que este desierto deje de existir y en vez de ser una flor en el desierto esto pueda ser un vergel”. Pero al llegar la guerra, Salomón debió abandonar nuevamente su patria y emigró a Suiza, donde permaneció durante casi 30 años, allí fue profesor de teatro en varias universidades y escuelas de arte dramático.

En Europa conoció también a su compañera de vida, la actriz Naara Salomón, a quien vimos —en el marco del Festival Latinoamericano de Teatro desarrollado en el Cervantes— representar excelentemente la obra Ángel de la Guarda, opera prima del periodista salvadoreño Jorge Ávalos. Una obra difícil, por cuanto su temática es el abuso sexual de una niña por su propio padre, y porque su esquema original es más bien una prosa donde los hechos se relatan, más que una pieza dramática donde los hechos acontecen, pero la inteligente puesta en escena de Roberto Salomón transformó la pieza en una atractiva propuesta con el recurso del teatro de objetos, muñecos (no títeres) a los que Naara Salomón le otorga vida y poética interpretando magníficamente al Ángel de la Guarda de la niña, interactuando con los objetos.

Allí, luego de la representación, tuve el enorme placer de conversar con Roberto Salomón y esto es lo que hablamos.

Roberto Salomón dirigiendo Angel de la Guarda

* * *

Esta obra de Jorge Ávalos, tengo entendido que por su temática o por su estructura, le fue rechazada por varios directores y actrices antes de que llegara a sus manos. ¿Qué le llevó a usted, Roberto, a aceptar este desafío?

Yo creo que la decisión vino de Naara, y creo que ella, cuando leyó el texto tuvo muchas ganas de decirlo; yo me subí al entusiasmo de ella.

Pero la puesta, el darle una realización de teatro de objetos, ¿es una disposición suya?

Fue una decisión también de ambos. No queríamos hacer como “un confesional”, con esta idea de que es el ángel el que cuenta la historia, y agregamos un pequeño prólogo, con permiso del autor, que se desarrolla cuando ella entra, ya mujer mayor, que es muy importante, porque en la obra de Jorge, el final es como que ella falla, se suicida a los 14 años y no es eso lo que quiero contar, prefiero contar la historia de quien ha sobrevivido a eso tan terrible que le pasó.

Usted lleva 10 años al frente del Pomar, usted ha dicho alguna vez que ningún gobierno salvadoreño se ha preocupado por promover la cultura teatral; pero como desde hace 5 años el signo político del gobierno ha cambiado, quería preguntarle si eso ayudó en promover el teatro.

No, tampoco. Yo estoy en un teatro privado, no me ha afectado, pero en cuanto a la cultura teatral, no ha habido nada concreto. En música sí, pero en teatro no.

Y en cuanto a la formación del actor, ¿en qué situación están?

Absolutamente nada se ha hecho. Lo que se encuentra es porque hay gente de teatro luchando para que se acepten ciertas clases. Yo fundé el Bachillerato en Artes, que fue parte de la reforma educativa a finales de los años 60 y esa fue una de las mejores escuelas de teatro de Latinoamérica, pero duró nada más que una década. Después, con la guerra, desapareció, y desde entonces el Centro Nacional de Artes existe, pero el teatro es el pariente pobre dentro de la escuela, y ahorita ofrecen cursos y clases, pero no es una educación sistematizada, el Estado no ha tomado riendas en el asunto y no ha hecho su trabajo.

Usted estuvo varios años en Europa, ¿qué lo motivó para volver a El Salvador a plantar allí esa semilla para que florezca el teatro?

La firma de los acuerdos de paz, yo me fui en el 80 con la guerra y regresé cuando terminó la guerra. Fue así.

¿Y cuál es hoy su visión sobre el teatro en Latinoamérica?

Yo estuve esos casi 30 años muy desconectado del teatro latinoamericano y mi conexión grande fue cuando regreso a El Salvador, y he estado desde entonces muy en contacto con gente como Daulte, como Spregelburd, con nuevos autores argentinos y de otros países también, y a mí me parece fascinante; hay aquí una efervescencia muy grande, pero fuera de Argentina, me parece que esa efervescencia está más en los actores y directores que en los dramaturgos, con pocas excepciones; yo monté recientemente a un autor mexicano que es Luis Ayhllón (4) que es un escritor maravilloso, pero por lo general, a quienes le gustaría escribir en Centroamérica para el teatro, escriben novela en diálogo o poesía dialogada. Yo me he peleado con muchos que se llaman dramaturgos, diciéndoles: pero vengan a ver cómo funciona un actor, ustedes no saben cómo se articula un escenario.

Hay una modalidad, cada vez más frecuente, de muchos grupos teatrales que escriben sus propios textos, ¿esto también sucede en Centroamérica?

Sí, es así. Pero ahora en Centroamérica, el péndulo se ha ido más a la tendencia de buscar autores, porque en general la calidad de los espectáculos es fatal, cuando los actores escriben sus propios textos.

Está bien, mejoramos la oferta teatral, pero ¿cómo se genera nuevo público para que se vea más teatro?

Uno a uno, diría yo. Y no soy partidario de llevar el teatro a las escuelas, soy partidario de llevar las escuelas al teatro. Teniendo un Teatro nacional, como tenemos en El Salvador —yo trabajé 10 años de mi vida para restaurarlo— hoy no hay voluntad de política cultural y las cosas suceden cuando hay una voluntad política, y en mi vida sólo vi voluntad de política cultural cuando hubo un ministro de educación, que era un visionario, en los años 60.

* * *

Me despido de Roberto Salomón y de su esposa, agradeciéndoles su arte y me voy pensando en aquella frase de Bertolt Brecht, con la certeza de que acabo de estrecharle la mano a un imprescindible: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”

 


Esta entrevista se publicó originalmente en la bitácora Esto es teatro. Ha sido ligeramente editada por cuestiones de brevedad.

Famá Hernández, Roberto. “Teatro en el mundo: San Salvador. Entrevista exclusiva con Roberto Salomón, director del Teatro Luis Poma.” Esto es teatro, Argentina, 14 de septiembre de 2014.